jueves, 4 de septiembre de 2014

UMBRAL, de Christian Lange


 
Actores /PABLO GASPARRI y JULIÁN BELLEGGIA
Iluminación / LUCÍA HERRERA
Espacio y Musicalización / CHRISTIAN LANGE
Productor Ejecutivo / HÉCTOR SEGURA
Fotos / ANÍBAL ROYO
Diseño Gráfico / MARÍA GABRIELA MELCONProducción / COOPERATIVA TEATRAL UMBRAL y ESPACIO TBK
Dramaturgia y Dirección / CHRISTIAN LANGE

ESPACIO TBK
Trelles 2033, Timbre 1, Paternal, CABA (entre Camarones y San Blas, a cuadras de Juan B Justo, Donato Álvarez y Avenida San Martín)
Reservas / 4586-2971
 
Funciones Sábados a las 21.00
Entrada $70.-
Estreno 16/08/2014
Funciones hasta 18/10/2014

Un padre.
Un hijo.
Un momento de esa relación.
El tiempo atravesándolo todo y condensándose en ese punto.
El tiempo fuera de todo tiempo.
El pasado se hace presente.
El pasado de cada uno de ellos por separado.
El pasado de ambos, el tiempo en común y las divergencias de las miradas.
Cada uno evoca los fantasmas de su infancia.
El paraíso perdido y la pesadilla de ese paraíso.
Hay un territorio que se comparte y otros territorios imposibles que son materia de sueño, de alucinación, de ensueño diurno.
El devaneo previo a la partida.
El hijo como espectador privilegiado.
¿Quién es este hijo sin hijos?
¿Qué une y separa a estos dos hombres?
¿Cuáles son los deseos y fantasías que nunca pudieron cumplirse entre ellos?
¿Cómo se vive añorando lo que nunca pasó?
El amor padre hijo llevado hasta el extremo.
Ceremonia del adiós.
Confesiones.
Palabras que nunca terminan de decir aquello que ensordece...
 
 
Palabras de Christian Lange acerca de UMBRAL
Escribí UMBRAL en 2008, mientras cursaba el segundo año de mi formación en Dramaturgia en la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD), dentro del Taller de Escritura, bajo la atenta supervisión de Mauricio Kartún, Roberto Perinelli y la de mis propios compañeros de la cohorte 2007/2008. La obra pretende presentar, explorar e indagar el universo de una relación padre/hijo con algunos ingredientes muy particulares. El padre –lo vamos descubriendo- está enfermo. Aunque no se explicita de qué enfermedad se trata, nos encontramos con síntomas de un cuadro de deterioro cognitivo que avanza y con indicios de alguna enfermedad probablemente terminal frente a la cual no hay mucho más que hacer. La obra muestra, por fragmentos y acumulación, el acompañamiento que el hijo hace de ese proceso: se trata de sucesivas escenas, siempre en un mismo espacio, siempre protagonizadas por los dos mismos personajes, habitadas de palabras y de silencios, de algunos recuerdos y algunos olvidos y –sobre todo- de las tensiones que el vínculo entre ese hijo y ese padre ha tenido y sigue teniendo. La obra lidia con tres núcleos temáticos: 1) el conflicto padre/hijo, 2) la inminencia e inevitabilidad de la muerte, y 3) la tensión sexual entre los personajes. Argumentalmente, el texto traza un arco, en sus diversas escenas, que recorre unas pocas semanas en la vida de estos dos personajes, a los que vemos pasar el tiempo, jugar, compartir, discutir, provocarse, acompañarse y llegar hasta el final: una adelantada fiesta de cumpleaños que es también la ceremonia del adiós. La obra –centralmente- es un duelo, en las dos acepciones de la palabra: es un doloroso proceso de despedida y es un desafío de voluntades.
Tras ese primer proceso de escritura, y alguna revisión posterior extra con mi maestra, Susana Torres Molina, el texto, desde el punto de vista de la dramaturgia del autor, quedó “terminado”. Pasados algunos años y mientras dirigía “Atado al cuello” (2013), decidí que quería abordar la tarea, el salto al abismo, de transformar aquel texto en un espectáculo y hacer un “último” trabajo como director antes de tomar un par de años sabáticos dedicados en exclusividad a la escritura y lejos de la “actividad” teatral. El primer paso fue encontrar los actores con quienes trabajar. Hacia octubre 2013 y tras algunas reuniones y lecturas del material tomé la decisión de trabajar con Pablo Gasparri (Padre) y Julián Bellegia (Hijo).
En ese proceso se impuso la necesidad de hacer ciertos ajustes o ciertas modificaciones del texto dramatúrgico tal como había sido concebido desde el rol de autor. Ahora, plenamente instalado en la dirección y puesta en escena de un espectáculo teatral, podía ver otros aspectos podía hacer otras relaciones y tomar todos los “insumos” que los actores/creadores proponían para elaborar ese re-armado. No se quitó prácticamente ningún texto ni se agregó nada, pero el orden de las escenas se modificó y ciertas partes fueron cortadas, insertadas y pegadas en otros lugares, componiendo un nuevo “todo” y armando otros sentidos que surgieron claramente de poner los cuerpos en acción y en movimiento y de abrir espacios para que actores y director pudiéramos crear a partir del texto original. Así pasamos de ese primer texto de 2008 al texto de la versión escénica con el que trabajamos y que estrenamos ahora como espectáculo.
Con respecto a la actuación, partimos de la concepción del actor como creador, como alguien que –literalmente- pone su cuerpo en y para el espectáculo como vehículo e instrumento principal del hecho teatral. A pesar de partir de una inicial dramaturgia de autor, de un texto fuertemente basado en la palabra, como autor siempre he escrito “para cuerpos”. Como director esa visión se acentúa y profundiza más aún. En cada escena del espectáculo, en su exploración y construcción, lo principal, el eje y columna vertebral siempre ha sido y es el cuerpo del actor, su energía, su estado, su presencia, su intensidad, su capacidad de condensar y las capacidades de emoción/expresión utilizadas para tensionar las escenas. La palabra, luego, puede aparecer o montarse sobre eso, entre eso. Todo aquello que en la obra no está dicho, todos sus silencios y pausas (y el texto de UMBRAL las tiene hasta en su escritura original) requieren de intervenciones de la actuación, de la dirección y de la puesta para permitir que aparezca “eso” que como autor no hubiera visto de ningún modo.


CHRISTIAN LANGE
Terapeuta Corporal. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social (UBA). Graduado de la Carrera de Especialización (Posgrado) Producción de Textos Críticos y de Difusión Mediática de las Artes (IUNA). Formado en Narrativa con Héctor Lastra, Juan Carlos Martelli, Humberto Constantini, Enrique Medina y Juan Martini. Formado en Dramaturgia con Susana Torres Molina -entre 2002 y 2006-, en la EMAD -entre 2007 y 2008-, y con Ariel Farace (2011). Como dramaturgo, sus obras Coto de Caza, Dos a Cero, Temblores en la Boca de mi Padre, Inolvidable, Kiev y Tercero Excluido han recibido menciones y premios en diversos concursos. Fue nominado al Premio Trinidad Guevara a la Actividad Teatral 2008, en la terna correspondiente al rubro Revelación Masculina, como autor de Kiev. En su faceta de director, inició su actividad trabajando como Asistente de Dirección y como Director Asistente, con Susana Torres Molina y Alfredo Martín. Ha dirigido sus obras Inolvidable y Atado al Cuello. Umbral es su tercer y último montaje como director. En septiembre Simurg publicará su novela "Trío".


Héctor Segura
Espacio TBK / Cia Buster Keaton
Trelles 2033 PB 1º
C1416BRS Capital
Tel: 4586-2971
espaciotbk@gmail.com
www.espaciotbk.com.ar

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